Dispossesions in the Americas

Dispossesions in the Americas

  • Inicio
  • Explorar
  • Autores
  • Sobre
  • Arte
  • Cuerpos
  • Planes de Estudio
  • Herencia Cultural
  • Mapas
  • Territorios
Volver a Explorar

Leyendo en Inglés

Narrativa 1800 - 2024

Receiving Traditional Homelands: The Approach of the Colfax-Todds Valley Consolidated Tribe of the Colfax Rancheria

  • Daniels, Brian

Publicado: 2024

The Colfax-Todds Valley Consolidated Tribe of the Colfax Rancheria celebrates receiving part of its original reservation land back. Left to right: Clyde Prout, III, Tribal Chairman; Fiona Armbruster, Tribal Secretary; Sue Ghilotti, donor; Pam Cubbler, Tribal Secretary; Travis Young, former Tribal Vice Chairman. Image courtesy of Colfax-Todds Valley Consolidated Tribe of the Colfax Rancheria.

The Colfax-Todds Valley Consolidated Tribe of the Colfax Rancheria celebrates receiving part of its original reservation land back. Left to right: Clyde Prout, III, Tribal Chairman; Fiona Armbruster, Tribal Secretary; Sue Ghilotti, donor; Pam Cubbler, Tribal Secretary; Travis Young, former Tribal Vice Chairman. Image courtesy of Colfax-Todds Valley Consolidated Tribe of the Colfax Rancheria.

Narrativa 1800 - 2024

Recuperación de tierras ancestrales: El enfoque de la Tribu Consolidada Colfax-Todds Valley de la Ranchería Colfax

  • Daniels, Brian

Publicado: 2024

La Comunidad Consolidada *Colfax-Todds Valley* de la Ranchería Colfax celebra la restitución de parte de las tierras de su reserva original. De izquierda a derecha: Clyde Prout, III, Presidente Tribal; Fiona Armbruster, Secretaria Tribal; Sue Ghilotti, donante; Pam Cubbler, Secretaria Tribal; Travis Young, antiguo Vicepresidente Tribal. Imagen cortesía de la *Colfax-Todds Valley Consolidated Tribe of the Colfax Rancheria*.

La Comunidad Consolidada Colfax-Todds Valley de la Ranchería Colfax celebra la restitución de parte de las tierras de su reserva original. De izquierda a derecha: Clyde Prout, III, Presidente Tribal; Fiona Armbruster, Secretaria Tribal; Sue Ghilotti, donante; Pam Cubbler, Secretaria Tribal; Travis Young, antiguo Vicepresidente Tribal. Imagen cortesía de la Colfax-Todds Valley Consolidated Tribe of the Colfax Rancheria.

Resumen

A principios del siglo XXI se ha producido un auge del movimiento mundial en favor de los derechos de los pueblos indígenas, destacado por la adopción de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en 2007. Este movimiento ha generado un mayor concienciación sobre la discriminación y despojo enfrentados por los grupos indígenas y ha hecho hincapié en la autodeterminación en materia de derechos culturales, sociales, económicos y políticos. Un elemento central es la iniciativa de “land back”, que aboga por el restitución de las tierras indígenas a sus legítimos custodios de cuatro maneras: reconocimiento de las reservas, audiencias de reclamaciones de tierras, restitución de tierras y reparaciones económicas. Las comunidades indígenas de todo el continente están persiguiendo estas formas de reparación, a menudo con un apoyo gubernamental mínimo. En Estados Unidos, las comunidades indígenas recurren cada vez más a fideicomisos de tierras sin ánimo de lucro para recuperar sus tierras. Este modelo, inspirado en las estrategias de conservación medioambiental, permite a las comunidades indígenas ejercer un control sobre la propiedad de la tierra. La Comunidad Consolidada Colfax-Todds Valley de la Ranchería Colfax (CTVCT, por sus siglas en inglés) de California ejemplifica este planteamiento. Tras la pérdida de las tierras de su reserva en la década de 1960, la CTVCT estableció el Koy’o Land Conservancy. Esto les permitió recuperar tierras, como la Gerjuoy North Fork Preserve, ahora rebautizada Yo’ Dok’im Pakan. Este esfuerzo simboliza la soberanía y la resiliencia cultural, mostrando cómo las herramientas de conservación privadas pueden apoyar las iniciativas de recuperación de tierras.

El despojo de las tierras indígenas socava la capacidad de las comunidades para mantener la cohesión social y política, conservar las prácticas culturales e imaginar un futuro seguro. Sin embargo, el primer cuarto del siglo XXI ha sido testigo del auge de un movimiento mundial por los derechos de los pueblos indígenas. Con la adopción de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007) y una mayor conciencia de la discriminación y el despojo a las que se enfrentan los grupos indígenas, han aumentado las demandas de autodeterminación de los derechos culturales, sociales, económicos y políticos.1

Un elemento clave de este movimiento ha sido fomentar el concepto de “land back”, o la recuperación de las tierras indígenas por sus legítimos custodios, de una forma u otra. Esta idea general se ha concretado de cuatro maneras: (1) un mayor reconocimiento de las reservas o ejidos previamente establecidos para las comunidades indígenas por tratado o política gubernamental; (2) audiencias patrocinadas por el gobierno sobre reclamaciones de tierras para adjudicar indemnizaciones a las comunidades indígenas, que pueden o no incluir derechos sobre la tierra; (3) la devolución de tierras a las comunidades indígenas; y (4) reparaciones económicas obligatorias o voluntarias. En todo el continente americano, los grupos indígenas han propuesto variaciones de estas cuatro formas de reparación en sus contextos políticos concretos.

Sobre todo, ante la falta de un fuerte apoyo o reconocimiento gubernamental, las comunidades indígenas están explorando medios alternativos para recuperar sus tierras por sí mismas. Muchos se han enfocado en desarrollar mecanismos legales específicos para que las comunidades puedan tener la propiedad plena de los terrenos. Las comunidades indígenas han adaptado modelos tradicionales de conservación ambiental y han creado fideicomisos de tierras sin fines de lucro para asegurar la propiedad comunitaria. Estos modelos son atractivos porque permiten a las comunidades indígenas mantener el control sobre sus territorios de manera autónoma. De esta manera, promueven la sostenibilidad de la comunidad y construyen una gobernanza sólida, incluso cuando los mecanismos de soberanía tribal enfrentan limitaciones estructurales. Si bien existen variaciones del modelo de fideicomiso de tierras sin ánimo de lucro en todo el continente americano, este ha alcanzado una popularidad significativa en Estados Unidos, donde la conservación de la tierra ya es un objetivo prioritario para muchas organizaciones sin ánimo de lucro. La Comunidad Consolidada Colfax-Todds Valley de la Ranchería Colfax estableció el Koy’o Land Conservancy expresamente con este fin.

Las tierras ancestrales de la Comunidad Consolidada Colfax-Todds Valley de la Ranchería Colfax (CTVCT, por sus siglas en inglés) se encuentran en las montañas de la Sierra Nevada, al noreste de California. En 1848, un grupo de mineros descubrió oro en la zona, y una oleada de colonos la invadió, expulsando a los habitantes indígenas de sus tierras o matándolos directamente. De los que huyeron, algunos se refugiaron en zonas periféricas a la actividad minera, regresando una vez que los mineros hubieron agotado el oro del suelo aurífero de la región. En 1915, la Oficina de Asuntos Indígenas adquirió 40 acres de tierra en Colfax, California, para los supervivientes de la Comunidad. Un censo realizado en aquella época identificó sólo sesenta y cinco miembros supervivientes. Sin embargo, la compra proporcionó a la Comunidad una reserva, también conocida como una “ranchería”, y un gesto federal de reconocimiento que se convirtió en la base de la relación formal entre la Comunidad y el Gobierno de Estados Unidos.2

Pocas décadas después, surgió un movimiento nacional para poner fin al sistema de reservas indígenas, y California sirvió de campo de pruebas para esta política. En 1958, el Congreso de Estados Unidos promulgó la Ley de Rancherías de California, desmantelando 41 reservas y disolviendo su relación con el Gobierno estadounidense. Las tierras de las reservas se parcelaron entre los miembros de las comunidades. En 1964, se aprobó una enmienda a la ley que autorizó a la Oficina de Asuntos Indígenas vender las tierras de otras reservas en California. Aunque la Ranchería Colfax no era una de las 41 reservas sujetas a la ley de 1958, las tierras de la Comunidad estaban sujetas a la enmienda de 1964. Aunque los miembros de la Comunidad protestaron, la Oficina de Asuntos Indígenas vendió la Ranchería Colfax en 1965.3

Tras la venta de la Ranchería Colfax, el terreno se subdividió y urbanizó para construir viviendas. La urbanización hizo inviable la reincorporación de la reserva. Sin embargo, algunas de las parcelas se mantuvieron como espacios abiertos y permanecieron sin urbanizar. La residente local Sue Ghilotti, que había adquirido algunas de estas parcelas, se ofreció a devolver su propiedad no urbanizada a la Comunidad tras conocer su historia. El principal obstáculo era que la CTVCT necesitaba una organización capaz de mantener y administrar las tierras en nombre de la Comunidad. Una entidad de conservación de tierras bajo control tribal, constituida según la legislación estadounidense como una organización sin ánimo de lucro, resultó ser la opción más adecuada. En última instancia, el Koy’o Land Conservancy podría conservar las parcelas de Sue Ghilotti y cualquier otra tierra de importancia cultural que la CTVCT pudiera adquirir.4

En 2022, reconociendo que la CTVCT podría mantener tierras a través del Koy’o Land Conservancy, el Placer Land Trust (un fideicomiso de tierras dedicado a la protección y conservación de espacios naturales y agrícolas en el condado de Placer, California) transfirió a la Comunidad 40 acres de terreno forestal, conocido entonces como la Gerjuoy North Fork Preserve. El terreno es un foco de biodiversidad en las estribaciones de la Sierra Nevada. Con vistas a las altas montañas de la Sierra por encima y a un valle fluvial por debajo, es también un lugar donde los antepasados de la CTVCT se reunían y preparaban la comida. La propietaria anterior había trabajado con el Placer Land Trust para garantizar la conservación permanente de la propiedad, y cuando el Placer Land Trust adquirió el terreno con financiación de la Junta de Conservación de la Vida Silvestre del Estado de California en 2020, los pactos de conservación que lo protegían se transfirieron junto con la propiedad. El traspaso del terreno brindó la oportunidad de rebautizarlo con un nombre tradicional. La Comunidad rebautizó la propiedad como Yo’ Dok’im Pakan – Gerjuoy North Fork Preserve. El nombre “yo’ dok’im pakan” significa “manantial de la bifurcación norte” en la lengua nisenan y refleja la ubicación de la parcela dentro de las tierras de la CTVCT.5

Para comunidades como la CTVCT, la recuperación de tierras contribuye a la reparación de la comunidad. La tenencia de la tierra se convierte en un ejercicio de soberanía, ya que las Comunidades pueden practicar su cultura tradicional y ejercer la mayordomía ecológica del paisaje sin injerencias externas. El CTVCT estudia ahora la mejor manera de conmemorar la pérdida de su reserva, la actual falta de reconocimiento federal de la Comunidad y las políticas federales que tan desastrosas fueron para sus miembros, así como para otras comunidades de California. Al convertir el espacio en un “monumento vivo” con plantas tradicionales y elementos interpretativos, la Comunidad espera conectar con las conversaciones nacionales que están replanteando la forma de conmemorar sucesos trágicos e injusticias sistémicas. Por el momento, la tenencia de una parte de la antigua reserva constituye un poderoso reconocimiento de la persistencia y presencia continuada de la Comunidad en el condado de Placer, California. La CTVCT está buscando formas de integrar las prácticas ecológicas tradicionales en su mayordomía de la Yo’ Dok’im Pakan – Gerjuoy North Fork Preserve. Entre ellas se incluye el uso cultural del fuego, que se refiere a las prácticas tradicionales indígenas de utilizar quemas controladas o prescritas para gestionar los paisajes, promover la biodiversidad y prevenir incendios forestales de mayor envergadura. En 2024, la Comunidad recibió una importante subvención del Programa de Soluciones Tribales Basadas en la Naturaleza del Estado de California para mejorar su capacidad de custodiar los paisajes tradicionales de las montañas y estribaciones de la Sierra Nevada.

La experiencia de la CTVCT demuestra cómo la creación de una entidad de conservación de tierras puede allanar el camino para esfuerzos más amplios de recuperación de tierras tradicionales, sirviendo así de catalizador para impulsar el objetivo de “land back”. Aunque la transferencia inicial de tierras fue bastante modesta, resultó vital para conmemorar la experiencia de la Comunidad y demostró su capacidad de gestión y gobernanza de la tierra a los actores externos que buscaban un socio tribal. El esfuerzo invertido en la creación de esta entidad rindió sus frutos, ya que permitió a la Comunidad adquirir tierras y obtener subvenciones adicionales para apoyar sus proyectos de conservación. El éxito de la CTVCT al convertirse de nuevo en una “comunidad terrateniente” sirve como poderoso recordatorio de que los instrumentos de conservación privados, cuando se adaptan a fines indígenas, pueden apoyar eficazmente los objetivos y necesidades tribales.

Este artículo es una adaptación de:

Daniels, Brian I., III, Clyde Prout, Cubbler, Pam, Armbruster, Fiona y Canning, Sylvie. “Returning Homelands to a California Native American Tribe”. Expedition Magazine 64, núm. 1 (2022): 4–5. Consultado el 29 de mayo de 2024. https://www.penn.museum/sites/expedition/returning-homelands-to-a-california-native-american-tribe/

Referencias:

“Ancestral Homelands Return to Local Tribe.” Placer Land Trust. Consultado el 29 de mayo de 2024. https://placerlandtrust.org/ancestral-homelands-return-to-local-tribe/.

Daniels, Brian I., Clyde Prout III, Pam Cubbler, Fiona Armbruster y Sylvie Canning. “Returning Homelands to a California Native American Tribe,” Expedition Magazine 64, núm. 1 (2022): 4–5. Disponible en: https://www.penn.museum/sites/expedition/returning-homelands-to-a-california-native-american-tribe/.

Niezen, Ronald. The Origins of Indigenism: Human Rights and the Politics of Identity. Berkeley, CA: University of California Press, 2003.

Lectura adicional:

Middleton, Beth Rose. Trust in the Land: New Directions in Tribal Conservation. Tucson, AZ: University of Arizona Press, 2011.


  1. Para más información sobre el movimiento mundial por los derechos indígenas, véase Ronald Niezen, The Origins of Indigenism: Human Rights and the Politics of Identity (Berkeley, CA: University of California Press, 2003). ↩︎

  2. Véase Brian I. Daniels, Clyde Prout III, Pam Cubbler, Fiona Armbruster y Sylvie Canning, “Returning Homelands to a California Native American Tribe”,Expedition Magazine 64, núm 1 (2022): 4–5. Disponible en: https://www.penn.museum/sites/expedition/returning-homelands-to-a-california-native-american-tribe/. ↩︎

  3. Daniels, Prout, Cubbler, Armbruster y Canning, “Returning Homelands to a California Native American Tribe”, 4–5. ↩︎

  4. Daniels, Prout, Cubbler, Armbruster y Canning, “Returning Homelands to a California Native American Tribe”, 4–5. ↩︎

  5. “Ancestral Homelands Return to Local Tribe”, Placer Land Trust, consultado el 29 de mayo de 2024, https://placerlandtrust.org/ancestral-homelands-return-to-local-tribe/. ↩︎

Cita

Daniels, Brian. 2024. 'Recuperación de tierras ancestrales: El enfoque de la Tribu Consolidada Colfax-Todds Valley de la Ranchería Colfax'. Despojos en las Américas. https://dia.upenn.edu/es/content/DanielsB004/

Leyendo en Portugués

Narrativa 1800 - 2024

Recepção das terras ancestrais: o enfoque da tribo consolidada Colfax-Todds Valley de Confaz Rancheria

  • Daniels, Brian

Publicado: 2024

A tribo consolidada Colfax-Todds Valley de Colfax Rancheria comemora a recuperação de parte de suas terras originais da reserva. Da esquerda para a direita: Clyde Prout III, presidente tribal; Fiona Armbruster, secretária tribal; Sue Ghilotti, doadora; Pam Cubbler, secretária tribal; Travis Young, ex vice-presidente tribal. Imagem cedida pela tribo consolidada Colfax-Todds Valley de Colfax Rancheria.

A tribo consolidada Colfax-Todds Valley de Colfax Rancheria comemora a recuperação de parte de suas terras originais da reserva. Da esquerda para a direita: Clyde Prout III, presidente tribal; Fiona Armbruster, secretária tribal; Sue Ghilotti, doadora; Pam Cubbler, secretária tribal; Travis Young, ex vice-presidente tribal. Imagem cedida pela tribo consolidada Colfax-Todds Valley de Colfax Rancheria.

Resumo

No começo do século XXI, houve um crescimento do movimento mundial pelos direitos dos indígenas, que culminou com a adoção da Declaração das Nações Unidas sobre os Direitos dos Povos Indígenas em 2007. Esse movimento chamou a atenção para a discriminação e a desapropriação sofrida pelos grupos indígenas e enfatizou a autodeterminação no que diz respeito aos direitos culturais, sociais, econômicos e políticos. Um elemento crucial é a iniciativa “land back” (devolução de terras), que defende a restituição das terras ancestrais indígenas de quatro maneiras: reconhecimento das reservas, audiência sobre reivindicações territoriais, devolução de terras e reparações econômicas. As comunidades indígenas de toda América estão buscando essas formas de reparação, frequentemente com um apoio mínimo por parte dos governos. Nos Estados Unidos, as comunidades indígenas recorrem cada vez mais a fundos fiduciários imobiliários sem fins lucrativos para reclamar suas terras. Esse modelo, inspirado nas iniciativas de preservação do meio ambiente, permite que as comunidades indígenas controlem a propriedade da terra. A tribo consolidada Colfax-Todds Valley de Colfax Rancheria (CTVCT) na California é uma exemplo dessa abordagem. Depois de perder as terras de reserva na década de 1960, a CTVCT criou a Koy’o Land Convervancy. Isso lhes permitiu recuperar terras, como a reserva Gerjuoy North Fork, agora renomeada como Yo´ Dok´im Pakan. Essa iniciativa simboliza a soberania e a resiliência cultural, e mostra como as ferramentas de preservação privadas podem amparar as iniciativas de devolução de terras.

A desapropriação das terras indígenas enfraquece a capacidade das comunidades de manter a coesão social e política, preservar as práticas culturais e imaginar um futuro seguro. No entanto, o primeiro quarto do século XXI foi testemunha do auge de um movimento global em defesa dos direitos indígenas. Com a adoção da Declaração das Nações Unidas sobre os Direitos dos Povos Indígenas (2007) e uma maior consciência da discriminação e da desapropriação que sofrem os grupos indígenas, aumentaram as demandas de autodeterminação em matéria de direitos culturais, sociais, econômicos e políticos1.

Um elemento chave desse movimento foi fomentar o conceito de “devolução de terras”, ou seja, a devolução das terras ancestrais indígenas a seus legítimos administradores, de uma forma ou de outra. Essa ideia geral se consolidou de quatro maneiras: (1) um maior reconhecimento das reservas ou ejidos previamente reservados para as comunidades indígenas por tratados ou políticas governamentais; (2) audiências patrocinadas pelo governo para atribuir indenizações por terras às comunidades indígenas; 3) a devolução de terras às comunidades indígenas; e (4) reparações financeiras obrigatórias ou voluntárias. Em toda a América, os grupos indígenas têm promovido variações de dessas quatro formas de reparação em seus contextos políticos específicos.1

Especialmente pela falta de um forte apoio ou reconhecimento por parte do governo, às comunidades indígenas estão buscando diferentes modelos para apoiar a “devolução de terras” por conta própria. Muitas se concentraram em desenvolver mecanismos legais específicos para que a comunidade seja proprietária absoluta dos bens. Nesse sentido, as comunidades indígenas adotaram modelos tradicionais de preservação do meio ambiente e empregaram fideicomissos de terras sem fins lucrativos como forma organizativa para satisfazer as necessidades comunitárias de propriedade. Esses modelos são atraentes porque o controle sobre o território tribal pode permanecer dentro da comunidade indígena. Dessa maneira, promovem a sustentabilidade da comunidade e desenvolvem a capacidade de governança, mesmo quando os mecanismos formais de soberania tribal estão estruturalmente limitados. Embora se possa encontrar variações do modelo de fundo fiduciário de terras sem fins lucrativos em toda a América, estes ganharam um grande impulso nos Estados Unidos, onde a preservação da terra já é uma abordagem bem estabelecida para as organizações sem fins lucrativos. A tribo consolidada Colfax-Todds Valley de Colfax Rancheria constituiu a Koy’o Land Conservancy especificamente com esse objetivo.

As terras ancestrais da tribo Colfax-Todds Valley Consolidated Tribe of the Colfax Rancheria (CTVCT) se encontram nas montanhas de Sierra Nevada, ao noroeste da Califórnia. Os garimpeiros descobriram ouro nas terras em 1848, e os colonos que se apressaram em chegar à região expulsaram os indígenas de suas terras ou os mataram sem piedade. Alguns indígenas buscaram refúgio em zonas marginais, regressando, uma vez que os garimpeiros tinham extraído todo o ouro dos cascalhos e solos auríferos. Em 1915, o Departamento de Assuntos Indígenas adquiriu 40 acres de terra em Colfax, Califórnia, para os sobreviventes da tribo. Um censo realizado naquele momento identificou apenas sessenta e cinco membros sobreviventes. No entanto, a compra proporcionou à tribo uma reserva, também conhecida como “rancheria”, e um gesto federal de reconhecimento que se tornou a base da relação formal da tribo com o Governo dos Estados Unidos2.

Somente algumas décadas mais tarde, um movimento nacional para pôr fim às reservas indígenas americanas ganhou impulso e a Califórnia serviu como campo de testes para esta política. Em 1958, o Congresso dos Estados Unidos promulgou a Lei de Rancherias da Califórnia, que pôs fim a 41 reservas e à sua relação com o Governo dos Estados Unidos, distribuindo as terras em títulos privados aos membros da tribo. Em 1964, foi aprovada uma emenda à lei que permitia ao Escritório de Assuntos Indígenas vender outras terras das reservas da Califórnia. Embora a Rancheria de Colfax não fosse uma das 41 reservas sujeitas à lei de 1958, as terras da tribo estavam sujeitas à emenda de 1964. Apesar dos protestos dos membros da tribo, o Escritório de Assuntos Indígenas vendeu a Rancheria de Colfax em 19653.

Após a venda da reserva Colfax Rancheria, as terras foram subdivididas e urbanizadas para construção de moradias. A urbanização fez com que a reincorporação da reserva se tornasse inviável. No entanto, alguns lotes se mantiveram como espaços abertos e não foram urbanizados. A moradora local Sue Ghilotti, que havia adquirido alguns desses lotes, se dispôs a devolver suas propriedades não urbanizadas à tribo depois de conhecer sua história. O desafio era que a CTVCT necessitava de uma organização capaz de possuir e manter os terrenos em nome da tribo. A melhor solução era uma organização de preservação da terra controlada pela tribo, constituída segundo a legislação estadunidense como organização sem fins lucrativos. Finalmente, a Koy’o Land Conservancy pôde adquirir os lotes de Sue Ghilotti e qualquer outro terreno de importância cultural que a CTVCT pudesse adquirir4.

Em 2022, reconhecendo que a CTVCT podia conservar terrenos através da Koy’o Land Conservancy, a Placer Land Trust transferiu à tribo 40 acres de terreno florestal, conhecidos como Gerjuoy North Fork Preserve. O terreno é um ponto de alta biodiversidade nas encostas de Sierra Nevada. Com vista para as altas montanhas de Sierra Nevada acima e para o vale do rio abaixo, também é um lugar onde os ancestrais da CTVCT se reuniam e preparavam a comida. O proprietário anterior havia colaborado com a Placer Land Trust para garantir a preservação permanente da propriedade, e quando a Placer Land Trust adquiriu o terreno com financiamento da Junta de Conservação da Vida Silvestre do Estado da Califórnia em 2020, os acordos de preservação que o protegiam foram transferidos junto com a propriedade. A transferência da terra representou uma oportunidade para renomeá-la com um nome tradicional. A tribo renomeou a propriedade como Yo’ Dok’im Pakan - Gerjuoy North Fork Preserve. O nome “Yo’ Dok’im Pakan” significa “manancial do norte” em língua nisenan e reflete a localização do lote dentro das terras ancestrais da CTVCT5.

Para tribos como a CTVCT, recuperar terras contribui para a reparação da comunidade. A propriedade se torna um exercício de soberania, já que as tribos podem praticar sua cultura tradicional e a gestão ecológica da paisagem sem interferências externas. A CTVCT está agora considerando a melhor maneira de garantir que não seja esquecida a perda da reserva, a atual falta de reconhecimento federal da tribo e as políticas federais que foram tão desastrosas para seus membros, assim como para outras tribos da Califórnia. Ao converter o espaço em um “monumento vivo” com plantas tradicionais e elementos interpretativos, a tribo espera se conectar com os debates nacionais que estão reimaginando como manter a memória dos acontecimentos trágicos e das injustiças sistêmicas. Por ora, deter ao menos uma parte da antiga reserva representa um poderoso reconhecimento da persistência e da presença contínua da tribo no condado de Placer, Califórnia. A CTVCT está buscando formas de integrar as práticas ecológicas tradicionais em sua gestão da reserva Yo’ Dok’im Pakan - Gerjuoy North Fork. Entre elas está o uso cultural do fogo, que se refere às práticas indígenas tradicionais de utilizar queimadas controladas ou prescritas para gerir a paisagem, promover a biodiversidade e prevenir incêndios florestais de maior magnitude. Em 2024, a tribo recebeu um importante subsídio do Programa de Soluções Tribais Baseadas na Natureza do Estado da Califórnia para melhorar sua capacidade de gerir as paisagens tradicionais das montanhas e das encostas de Sierra Nevada.

A experiência da CTVCT demonstra como o estabelecimento de uma iniciativa de preservação da terra pode abrir caminho para esforços mais amplos de recuperação de terras tradicionais, servindo como catalisador para acelerar a “devolução de terras”. Embora a transferência inicial de terras tenha sido bastante modesta, foi vital para manter viva a memória da experiência da tribo e demonstrou a capacidade da tribo para a gestão e a governança da terra às partes externas interessadas que buscavam um parceiro tribal. O esforço dedicado em estabelecer a organização de preservação da terra finalmente deu frutos, o que levou tanto à aquisição de terras como à obtenção de verbas adicionais para apoiar os esforços de preservação da tribo. O sucesso da CTVCT ao se tornar mais uma vez uma “tribo com terras” serve como um poderoso lembrete de que as ferramentas de preservação privadas, quando adaptadas aos fins indígenas, podem apoiar com eficácia os objetivos e necessidades tribais.

Esse artigo é uma adaptação de:

Daniels, Brian I., III, Clyde Prout, Cubbler, Pam, Armbruster, Fiona y Canning, Sylvie. «Returning Homelands to a California Native American Tribe» (Devolución de tierras ancestrales a una tribu nativa americana de California). Expedition Magazine 64, n.º 1 (2022): 4-5. Consultado el 29 de mayo de 2024. https://www.penn.museum/sites/expedition/returning-homelands-to-a-california-native-american-tribe/

Referências:

«Las tierras ancestrales vuelven a la tribu local». Placer Land Trust. Consultado el 29 de mayo de 2024. https://placerlandtrust.org/ancestral-homelands-return-to-local-tribe/.

Daniels, Brian I., Clyde Prout III, Pam Cubbler, Fiona Armbruster y Sylvie Canning. «Returning Homelands to a California Native American Tribe» (Devolución de las tierras ancestrales a una tribu nativa americana de California), Expedition Magazine 64, n.º 1 (2022): 4-5. Disponible en: https://www.penn.museum/sites/expedition/returning-homelands-to-a-california-native-american-tribe/.

Niezen, Ronald. The Origins of Indigenism: Human Rights and the Politics of Identity. Berkeley, CA: University of California Press, 2003.

Leituras adicionais:

Middleton, Beth Rose. Confianza en la tierra: nuevas direcciones en la conservación tribal. Tucson, Arizona: University of Arizona Press, 2011.


  1. Mais informações sobre os antecedentes do movimento mundial pelos direitos dos indígenas em Ronald Niezen, The Origins of Indigenism: Human Rights and the Politics of Identity (Berkeley, CA: University of California Press, 2003). ↩︎

  2. Para saber mais acesse: Brian I. Daniels, Clyde Prout III, Pam Cubbler, Fiona Armbruster y Sylvie Canning, «Returning Homelands to a California Native American Tribe», Expedition Magazine 64, n.º 1 (2022): 4-5. Disponível em: https://www.penn.museum/sites/expedition/returning-homelands-to-a-california-native-american-tribe/. ↩︎

  3. Daniels, Prout, Cubbler, Armbruster y Canning, «Returning Homelands to a California Native American Tribe», 4-5. ↩︎

  4. Daniels, Prout, Cubbler, Armbruster y Canning, «Devolución de tierras ancestrales a una tribu indígena americana de California», 4-5. ↩︎

  5. “Ancestral Homelands Return to Local Tribe” (As terras ancestrais voltam para a tribo local), Placer Land Trust,consultado el 29 de mayo de 2024, https://placerlandtrust.org/ancestral-homelands-return-to-local-tribe/. ↩︎

Cita

Daniels, Brian. 2024. 'Recepção das terras ancestrais: o enfoque da tribo consolidada Colfax-Todds Valley de Confaz Rancheria'. Despojos en las Américas. https://dia.upenn.edu/pt/content/DanielsB004/

Artículos Relacionados

MAPA DE LA REPÚBLICA DEL PARAGUAY

MAPA DE LA REPÚBLICA DEL PARAGUAY

Mapa
Guatemala-boundary- Mexico

Guatemala-boundary- Mexico

Mapa 1895
CHART OF RIO DE LA PLATA IN SOUTH AMERICA

CHART OF RIO DE LA PLATA IN SOUTH AMERICA

Mapa 1772
Geografia cultural del Tamaulipas prehispánico

Geografia cultural del Tamaulipas prehispánico

Mapa -5000 - 599
Subdelegaciones de la Nueva España en 1800

Subdelegaciones de la Nueva España en 1800

Mapa 1800
MAYAN SPIRITUAL SITES

MAYAN SPIRITUAL SITES

Mapa -2500 - 1520
PUEBLO NAHUA DE NAYARIT

PUEBLO NAHUA DE NAYARIT

Mapa 2020
Plano que conti[en]e las Provincias de Sonora, Pimerías, Papaguería, Apachería, Rios Gila y Colorado y tierras descubiert[a]s hasta el Puerto de S[a]n Fran[cis]co en la California Septentrional y jasta el Pueblo de Oraybe en la Provincia de el Moqui, con arreglo á los diarios de el Coronel D[o]n Ant[oni]o Crespo y de los P.P. Misioneros Fr[ray] Pedro Font y Fr[ay] Francisco Garcés de q[uie]n, los viajes desde la nación Jabajaba en el Río Colorado hasta la misión de S[a]n Gabriel, a las Naciones que están al Norte de esta Misión, su regreso á los Jamajabas y camino que hizo al Moqui, están señalados con lineas de puntos: con cuia señal se manifiesta también la línea de Presidios de esta frontera

Plano que conti[en]e las Provincias de Sonora, Pimerías, Papaguería, Apachería, Rios Gila y Colorado y tierras descubiert[a]s hasta el Puerto de S[a]n Fran[cis]co en la California Septentrional y jasta el Pueblo de Oraybe en la Provincia de el Moqui, con arreglo á los diarios de el Coronel D[o]n Ant[oni]o Crespo y de los P.P. Misioneros Fr[ray] Pedro Font y Fr[ay] Francisco Garcés de q[uie]n, los viajes desde la nación Jabajaba en el Río Colorado hasta la misión de S[a]n Gabriel, a las Naciones que están al Norte de esta Misión, su regreso á los Jamajabas y camino que hizo al Moqui, están señalados con lineas de puntos: con cuia señal se manifiesta también la línea de Presidios de esta frontera

Mapa 1778

Despojos en las Américas

Un Proyecto de

University of Pennsylvania

Copyright 2024

Con el apoyo de

Mellon Foundation

Diseño y Desarrollo del Sitio

Element 84

Créditos Artísticos

La Comunidad Consolidada Colfax-Todds Valley de la Ranchería Colfax celebra la restitución de parte de las tierras de su reserva original. De izquierda a derecha: Clyde Prout, III, Presidente Tribal; Fiona Armbruster, Secretaria Tribal; Sue Ghilotti, donante; Pam Cubbler, Secretaria Tribal; Travis Young, antiguo Vicepresidente Tribal. Imagen cortesía de la Colfax-Todds Valley Consolidated Tribe of the Colfax Rancheria.

Páginas del Sitio

  • Inicio
  • Explorar
  • Autores
  • Sobre
  • Arte
  • Cuerpos
  • Planes de Estudio
  • Herencia Cultural
  • Mapas
  • Territorios